lunes, 20 de julio de 2020

Un 13 de mayo muy particular

Un 13 de mayo muy particular

El Papa Francisco y la Virgen de Fátima
Los católicos en el mundo conmemoran a la Virgen de Fátima, este año se cumplen 103 años de su primera manifestación, sus apariciones y revelaciones han marcado la historia, el Papa Francisco pide rezar el Santo Rosario con fe y en este arículo encontrarán toda lo necesario para hacerlo.

Un día como hoy, pero de 1917, en Cova de Iría, Fátima, Portugal, tres niños pastores, luego de rezar el Santo Rosario, recibieron una hermosa visita, la Virgen María los había escogido, por su piedad, para recibir de ella en encomienda sus secretos.  Lucia dos Santos, de 10 años, y sus primos, Francisco y Jacinta Marto, de 9 y 7 años sobre el mediodía, después de rezar el Rosario como de costumbre, ven dos fenómenos luminosos, como dos relámpagos, y luego una misteriosa dama brillante con un Rosario en la mano. Luego de esa aparición vinieron otras cinco, todas marcadas en fecha 13 pero en el mes de agosto, el alcalde del pueblo retuvo los niños, en un intento de descubrir algún engaño, el 19 de agosto, estando los niños en libertad se les apareció de nuevo. 

En Cova de Iría se celebra esta fecha y en muchos colegios se hacen actividades como la Canción Mariana y demás, este año, la celebración debe hacerse desde casa, la pandemia que tiene recluidos a la gran mayoría de los católicos no ha permitido dar rienda suelta a los actos en su honor, pero también son muchos que aprovecharán el aislamiento en familia para rendirle homenaje rezando el rosario.

El Papa Francisco en su alocución invitó a volver con el pensamiento a las apariciones de Nuestra Señora de Fátima y "a su mensaje transmitido al mundo, así como al atentado contra San Juan Pablo II, que en la salvación de su vida vio la intervención maternal de la Virgen Santa.  En nuestra oración pedimos a Dios, por intercesión del Inmaculado Corazón de María, la paz para el mundo, el fin de la pandemia, el espíritu de penitencia y nuestra conversión.”

En una hermosa carta el Santo Padre invita a que “Redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo” también indica: “Ustedes pueden elegir, según la situación, rezarlo juntos o de manera personal, apreciando lo bueno de ambas posibilidades. Pero, en cualquier caso, hay un secreto para hacerlo: la sencillez; y es fácil encontrar, incluso en internet, buenos esquemas de oración para seguir.” A continuación encontrarán toda la información para hacerlo.

El Rosario o salterio de la Santísima Virgen, es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor". 

La palabra Rosario significa "Corona de Rosas". Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le están dando a Ella una hermosa rosa y que cada Rosario completo le hace una corona de rosas. La rosa es la reina de las flores, y así el Rosario es la rosa de todas las devociones, y por ello la más importante de todas.

Gozosos        Lunes y sábados, adicionalmente en el tiempo de Adviento y Navidad
Dolorosos    Martes y viernes, adicionalmente en Cuaresma
Luminosos    Jueves
Gloriosos    Domingo, miércoles, adicionalmente en el tiempo de Pascua    


El Rosario o Camándula está compuesto por:

1. En el Crucifijo del Rosario, con el haremos la señal de la cruz, y a continuación podemos rezar el Credo o el Acto de Contrición.

2. En la siguiente cuenta, rezaremos un Padrenuestro. 

3. En las siguientes tres cuentas, rezaremos tres Avemaría.

4. En la quinta cuenta, rezaremos un Gloria.

5. A continuación, comienza lo que es propiamente el Rosario. 

El Rosario consta de quince decenas; cada decena se compone de:
Un Padrenuestro.
Diez Avemaría.
Gloria.

Misterios Gozosos (lunes y sábado)
1. La encarnación del Hijo de Dios.
2. La visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel.
3. El nacimiento del Hijo de Dios.
4. La Presentación del Señor Jesús en el templo.
5. La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo.

Misterios Dolorosos (martes y viernes)
1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto de Getsemaní.
2. La Flagelación del Señor.
3. La Coronación de espinas.
4. El Camino del Monte Calvario cargando la Cruz.
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

Misterios Gloriosos (miércoles y domingo)

1. La Resurrección del Señor.
2. La Ascensión del Señor.
3. La Venida del Espíritu Santo.
4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
5. La Coronación de la Santísima Virgen.

Misterios Luminosos (jueves)
1. El Bautismo en el Jordán.
2. La autorrevelación en las bodas de Caná.
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
4. La Transfiguración.
5. La Institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual.

Una vez terminado el rezo de los cinco Misterios, pueden rezarse distintas oraciones, las cuales son opcionales y pueden elegirse según se prefiera. Tradicionalmente, lo que suele rezarse al término del quinto Misterio es 1 Padrenuestro, las 3 salutaciones a la Santísima Virgen María, la Salve y las Letanías Lauretanas.

SALUTACIONES A LA VIRGEN MARÍA
1. Dios te Salve María Santísima, poderosísima Hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto, en tus manos, Señora, ponemos nuestra fe para que la ilumines. Alcánzanos, Madre nuestra, pureza en los pensamientos, llena eres de gracia..."

2. Dios te Salve María Santísima, amantísima Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos, Señora, ponemos nuestra esperanza para que la alientes. Alcánzanos, Madre nuestra, pureza en las palabras, llena eres de gracia..."

3. Dios te Salve María Santísima, castísima Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos, Señora, ponemos nuestra caridad para que la inflames, nuestras almas para que las salves y todas nuestras necesidades para que las remedies. Alcánzanos, Madre nuestra, pureza en las obras, llena eres de gracia..."

Dios te Salve, María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa Original. Alcánzanos, Madre nuestra, la perseverancia final. No nos dejes vivir, ni mucho menos morir en pecado mortal.

SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!


LETANÍAS LAURETANAS 
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

A cada una de las siguientes se responde: ten piedad de nosotros.

Dios, Padre celestial,
Dios, Hijo Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Trinidad Santa, un solo Dios,
Santa María,
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre virginal,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Angeles
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta al cielo,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz,

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,    perdónanos, Señor. 
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,    escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,    ten piedad de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y, por la intercesión gloriosa de Santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del Cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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